ANTES Y después:

    LO QUE LA
    educación
    ​PUEDE CAMBIAR

    Vea el álbum fotográfico con dibujos de niñas y niños sirios de diversos orígenes en el Líbano, mostrando su vida antes y después de entrar en los programas educativos de los centros del JRS. 

    Antes

    500,000 niños sirios están sin escuela por culpa de la guerra.

    Después

    La educación ofrece espacios seguros para que niñas y niños aprendan y se curen.

    Antes

    "Muchos niños han estado tanto tiempo sin escuela, que no saben comportarse en el aula". 

    Después

    La educación recupera una sensación de normalidad y una comunidad después de perder tantas cosas.

    Antes

    En Siria, donde los morteros y los bombardeos eran un riesgo diario, muchos niños no podían salir de sus casas.

    Después

    "Estos niños están traumatizados y

    necesitan algo más que

    una educación tradicional". 

    Los refugiados se enfrentan a una serie de obstáculos al intentar acceder a la educación: desde el hacinamiento en las escuelas a la xenofobia en las comunidades de acogida. A menudo pierden su derecho fundamental a la educación. Al acceder a una educación de calidad, la gente puede realizarse plenamente y contribuir al crecimiento, fortalecimiento y estabilidad de sus comunidades.

    Las escuelas proporcionan la estabilidad que los niños necesitan para hacer frente a lo perdido, al miedo, al estrés y a la violencia vividos en los tiempos de crisis. Estar en la escuela puede mantener a los niños a salvo y protegidos de riesgos, incluidos la violencia de género, el reclutamiento en grupos armados, el trabajo infantil y el matrimonio precoz. 

    El Papa Francisco insiste en la importancia de la educación de las niñas, niños y jóvenes refugiados como una herramienta para construir la paz y promover el desarrollo de sociedades más resilientes y cohesionadas. "Todos los programas del JRS tienen esta última finalidad: la de forjar la confianza de los refugiados en sí mismos, la de darse cuenta del máximo del potencial innato en ellos y la de poder defender sus propios derechos ya sean individuales o comunitarios".

    En una audiencia privada con 15 refugiados y amigos y trabajadores del Servicio Jesuita a Refugiados, el Papa Francisco fue obsequiado con un álbum fotográfico con dibujos de niñas y niños sirios de diversos orígenes en el Líbano, mostrando su vida antes y después de entrar en los programas educativos de los centros del JRS. El Papa Francisco insiste en la importancia de la educación de las niñas, niños y jóvenes refugiados como una herramienta para construir la paz y promover el desarrollo de sociedades más resilientes y cohesionadas. "Dar a los niños una banca de escuela es el mejor regalo que pueden hacer" dijo el Papa.

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